Profecía en blanco y negro

Los pájaros temblaron en mi esqueleto y caí al vacío de las calles, loca de sensaciones, de sonidos y de fuegos proyectando al mundo, a multitudes de las especies más diversas, pastando en el círculo del bien y del mal, en el útero del día y de la noche.
Permanecí desnuda ante el juicio final viendo de reojo como los jueces susurraban entre ellos..., cerré los ojos y el aroma a metal fundido atravesó mi espíritu y volé junto a los átomos que llovían hacia el universo; en esa lluvia que descarnaba mis huesos supe de otros mundos y de otras alegrías...
Una voz brota entre alucinaciones y sentencia: "Mujer, bebe sobre el ojo hasta el infinito de un pájaro"...
Las imágenes corren desbordando la pantalla en voces precolombinas, todas adosándose a mi retina, a mis caderas, consumiéndose en mis senos, llevándome al agudo enigma sensorial, al off de la sentencia. "Ve al mar, se te ha dado el secreto de los pájaros"..., entonces lo supe, puedo volar.









