27 de marzo de 2007

Profecía en blanco y negro


Los pájaros temblaron en mi esqueleto y caí al vacío de las calles, loca de sensaciones, de sonidos y de fuegos proyectando al mundo, a multitudes de las especies más diversas, pastando en el círculo del bien y del mal, en el útero del día y de la noche.
Permanecí desnuda ante el juicio final viendo de reojo como los jueces susurraban entre ellos..., cerré los ojos y el aroma a metal fundido atravesó mi espíritu y volé junto a los átomos que llovían hacia el universo; en esa lluvia que descarnaba mis huesos supe de otros mundos y de otras alegrías...
Una voz brota entre alucinaciones y sentencia: "Mujer, bebe sobre el ojo hasta el infinito de un pájaro"...
Las imágenes corren desbordando la pantalla en voces precolombinas, todas adosándose a mi retina, a mis caderas, consumiéndose en mis senos, llevándome al agudo enigma sensorial, al off de la sentencia. "Ve al mar, se te ha dado el secreto de los pájaros"..., entonces lo supe, puedo volar.

25 de marzo de 2007

Marcapaso de sensanciones


La entropía que gobernó mi sistema, me tornaba improcedente... tal vez indolente, llegaste para ordenar/desordenar mi capacidad, para pasteurizar mis emociones, para colorear mi alma..., tu elixir, mi gran anhelo...
El canto de tu guitarra atraviesa mi pared, deseo sentirla, la puedo contemplar y lo sé, no existe re-sequedad en mi corazón, tus melodías me hidratan y mantienen mi forma celular: "Hoy mi amor, sé que puedo conocerte más allá de un arrullo, más allá de un suspiro..., la cinética de tus pensamientos, la floresta de tus palabras, me mantienen cautiva, saboreando riqueza olímpica.
En el "hoy" y su espectro, distingo tus pasos, su ritmo, su calidez..., y compruebo empíricamente que las horas poseen un motivo más para vivirse, todo lo que en ellas se sostiene eres vos, tal como en una tarde de otoño donde te conocí, como en un diluvio de invierno me enamoré y en un canto de septiembre te prometí un sí, quiero eterno, es así como te interpreto, es así como te respiro, voy modificándome en círculo, rotando en torno a vos, girando en tu campo mágico y formo parte de tu átomo..., es el encuentro que deseamos propiciar y mantener en constante... (cándida visión)...

21 de marzo de 2007

Sosegada


Si el viento enmudeció tendrá una razón…
¿Qué razón le doy a mi ausencia de sonidos?, no tengo ganas de hablar.
Me sentencio al silencio de la luna, a la noche fresca, a callar mi intencionalidad, a este suspirar que capta la atención con una intención prefijada, un silencio que puede crear expectativas, un silencio que interrumpe el silencio de las horas...

17 de marzo de 2007

Preces y deseos


Jardinero de rosas trepadoras, cosechador de pan que horneó mi aliento, guardián de los luceros de mi sangre, dueño de mis lágrimas, soporte de mis días plañideros y mis rabias; Bebe del manantial de mis labios y acaricia la tibieza de mi cuerpo sacándole chispas a la noche como un yesquero de rosado nácar…
No me busques, cuando no esté.
Búscame ahora a ras de tierra: húmeda, fresca, revolcada y amortajada por las gramillas verdes,
Búscame en el vapor de la humedad que trepa por el aire de la lluvia, en esa conversación interrumpida, en esa formación de golondrinas que se abalanzan sobre septiembre, en las guitarras nostálgicas de los patios con aljibes, en un sonido de campanas llamadoras a la hora del Angelus.
Búscame con la misma intensidad con la que arrebataste mi camisón de frisa color cielo aquella noche en el rosedal,
Búscame hoy, en ese sol con luz envejecida, en esos pasos sin camino…
Búscame antes que esta tribulación de no encontrar (mi) sentido me pierda en mi laberinto mental.
Búscame, allí…, entre tus muertos conocidos que mi último recuerdo será esta agonía esperándote.

14 de marzo de 2007

Confe(fu)sión


El, confiesa que le ha robado el alma a su corazón, que mató una flor por la espalda.
Confiesa que comió todas las manzanas y negó tres veces a la luna.
Confiesa que le mintió a la inocencia y golpeó a la ternura.
Confiesa que ha deseado a su prójimo y ha tenido pensamientos impuros.
Confiesa que no es quien dice ser, que se vendió por dinero, que hizo uso, deshuso y abuso de su amor; que ha pecado de pensamiento, palabra y omisión.
Y confiesa además..., que no se arrepiente.
Entretanto… ella se golpea el pecho por las culpas de aquel, se consume en lágrimas y plegarias, las horas le endurecen la mirada.
Ella deja la mesa tendida y la puerta entreabierta para cuando él regrese;
Ella, con la fe que anida en su sangre, el alma crucificada, las manos frías de miedo, los sentidos mutilados y el grito agónico confiesa, en idioma infinito: que lo ama.
Y confiesa además…, que no se arrepiente.

12 de marzo de 2007

Alter Ego


Una voz en off emergente del límite donde se consumen súplicas y oraciones, me dice:
Soy la que corre al pie de las montañas, la despojada del infierno, soy esa, despojada de la enagua, esa que alucina al pie de la cruz, la que pernocta en las playas del cielo.
Soy la joven contractura del jazz, el grito del rock, un poco Magaldi, y otro tanto de croar de rana, soy mi propia vía láctea, el comienzo y el término de algún Dios necesitado de plegaria, la contradicción más pura, el principio y el fin de mi Apocalipsis. Esa cósmica duda, soy yo, mirando las pupilas del misterio, sí, sí…sí! Soy la que corre gritando el mar…el mar por las avenidas de mi ciudad. Soy la santa post modernista, soy el festín de mi vida, y la pena de tu vida, la que ama, la que odia, la que entierra a sus amantes al borde del océano, la que besa tus labios y vomita horizontes proféticos, soy la energía que circula en los ojos de una gata negra, soy el evangelio que abre sus piernas, la risa constante y una lágrima eterna.
Soy una calle vacía, y un café a medias en la madrugada, soy el fuego que proyectan los amores salvajes, y el suspiro de la luna que agoniza alguna despedida. Soy yo, una araña que teje en el rocío, un amanecer de junio, la neblina extendida en una sábana de misterio jugando con los rayos de la mañana.
Soy la antena de alguna radio mal sintonizada, el ala de la noche, la fiereza del tigre que se fuga, la hoja mansa de un viento otoñal.
Soy la que inventa nombres para llamar a las luciérnagas, la loca con sonrisa de utilería, Doña Ximena siguiendo al Cid Campeador, soy casi un trébol de cuatro hojas.
Soy pura de memoria impura, alma esquizofrénica que baila en la hoguera de tu piel. No estoy libre de ningun pecado, más bien soy cada uno de ellos, soy yo, el idioma correcto y este cuerpo desnudo.
Imagen sincera, y palabras que confiesan, soy yo…¿ Por qué te niegas a creerme?

10 de marzo de 2007

Insomnio


Y la noche me abre en ramos azules,
Pone en mi carne un zumo acidulce como el de las naranjas
Y la noche: me despierta
Suspiros- recuerdos- nostalgia.
Necesidad sublime de buscar las piedritas con que Hansel y Gretel marcaron el camino de retorno.
Parece el cielo una lira de poemas, y los versos guerrilleras nubes sin formas ni rimas.
Un cometa en rebeldía. Las estrellas en punto suspensivos le siguen.
Succiono tinta para endulzar los versos y divago en escritural acción torturando silencios, alterando las pulsaciones por minutos, por horas, por vida, por muerte.
Y este poema que va matando el espacio vacío, tapando ausencias en las sábanas que extrañan, envenenando mi piel, envenenando mi calma, mi arte
Desarte o
Desastre.
Miserable (el) origen de estos versos, que sangran mi ira, enmudeciendo los perros de la noche, acelerando mi pulso, bajando y subiendo temperatura, temperamento, tempestades…
Fuga de ideas, premonición de un momento que adormecida me espera.

8 de marzo de 2007

Una paloma de silencio


¿De qué vamos hablar en la cena?,
¿A quién le esconderemos nuestro llanto para no herirle el pecho?,
¿A quién rastrearemos después de nuestros abrazos, huella de amor adentro, cuenco lleno de luna, levadura que inventa la orografía en el cuerpo que elegiste entre todos…, y en vez de un país de plantas sedientas, llenas de savia, es sólo una comarca de piedra calcinada?
¿De qué vamos a quedarnos conversando en la cama, al apagar la luz, cuando no necesitemos ocultar las lágrimas?.
Ya sé que no me harás reproches, ya sé que no me querrás menos, porque no es el amor lo que está en juego, no es tu cuerpo y mi cuerpo entrelazados y el sudor de la piel enamorada. No es tu instinto persiguiendo mi olor de hembra, ni tu boca trazándome estelas de saliva por la espalda…
Pero entretanto…, anda revoloteando una paloma de silencio… y escondo mi amargura, pongo el mantel a cuadritos, los cubiertos, dos vasos y parto el pan, y sé, que nos acostumbraremos a comentar las noticias del periódico… y la paloma gris (quizás) se irá por temporadas.

6 de marzo de 2007

Suceso previsible


No vaya a ser que el tiempo empiece de a poco a borronear me los recuerdos y cuando me decida... aquella blusa de encaje se haya desteñido y aquel par de zapatos no se decida a quedarse quieto junto al balde de agua y la parva de pasto para los camellos de los reyes magos...
Quiero repisar ese camino de piedras rojas, y dejar que el terror corra libremente por la casa, y que mi sombra lo envuelva en mentiras para que jamás me alcance.
Sin idas y vueltas,
Ida sin vuelta,
recojo campanadas en el aire de la tarde y lleno con su tañido la garganta de mi alma...y después las hecho a volar como gorriones.
Una plegaria breve,
un llanto sin pañuelo
un perdón sin pecado
un payaso sin la magia de su risa...
No vaya a ser que lo interminable hecho promesas se vuelva terminable con melodía de adiós, y aquel tejido de elaborado punto me deje solo retazos de niñez apresurada hilvanados en desilusiones y prisa...
La noche me brota en aire de nostalgia y en un temor poético impregnado de pura ausencia.

3 de marzo de 2007

Quizás, una certeza


Quizás sea vulnerabilidad de sentir como una concatenación de filosofías ajenas silencian mi voz interior…aunque muchas veces es mejor lo que silencio que lo que divulgo, aun así concluyo que “hoy” mi pensar no es tan caótico como parece, tan democrático como dice…
Quizás logro despejar esa sombra que corría tras de mí sin poder alcanzarme y a quién más de una vez logre engañar al tomar algún atajo.
Quizás entiendo (¿?) que dentro de mi equilibrio desequilibrado hay mucho de rareza y viceversa…
Quizás las palabras me enredan entre tanta semántica y sintáctica, y los significados saltan y se van por la ventana, y me dejan así, con las manos descalzas y los pies limpios…
Quizás tengo el eco retumbando calidoscopicamente con la voz de esa vieja amiga diciendo: “Sos una loca vieja que cuenta historias”, y la ronda de ideas surge…
Vieja loca que cuenta historias
Loca que cuenta historias viejas
Vieja que cuenta historias locas
En fin… pensar, analizar, denotar, planear, organizar, meditar…por un instante dejaré de pensar y solo diré… imaginar, soñar, volar y sentir a la enésima potencia hasta que el alma resista… y aun cuando no resista, aun más…

1 de marzo de 2007

El último acorde


Y dicen que todo pasa… lo bueno por ser bueno es breve y pasa, lo malo por ser malo duele y pasa, más los momentos vividos se congelan en lo que llaman recuerdos y ahí permanecen, estáticos en las retinas de los ojos cansados, en las cabelleras que pintan canas, en el mapa de las arrugas que marcan experiencia.. y florecen, siempre florecen, en las melodías de viejas canciones, en el sonido de calesitas oxidadas, en la suavidad de las hojas que caen en otoño, en la bravura del mar encendido, en alguna foto ajada donde las siluetas congelan una realidad mística de antaño, en algún papel de chocolatín guardado en un viejo libro de hojas amarillentas que nos trae aire dominical, de noche lluviosa al filo de una ventana, de margaritas deshojadas en algún parque de la geografía urbana…
Las promesas hechas, las frases dichas, los perfumes sentidos, las caricias al aire, la noche mágica de abril, los nombres infinitos que entre besos me bautizaron con tu amor eterno, mis lágrimas que tu labios bebieron en esa despedida de repente… el baúl de letras que pusieron significado a tanto placer….¿también pasa?
Dolor… dolor del alma mía, dolor que por más empeño no puedo acompañar con palabras, angustia que por más llanto no logro desahogar, y duele, duele profundo y duele intenso, como si el corazón se negara a reconocer que es recuerdo, y lo mantiene vivo, como el sol redondo y amarillo que no tendría que haber salido nunca, y sin embargo hoy está… y siempre está, ¿paradoja del destino? Tantas preguntas que no me animo a responder, pero todo libro llega a su final, toda música marca su último acorde, Tiempo al tiempo… y tiempo al alma…