27 de julio de 2007

Los labios, tus labios, mis labios...

He desarrollado un principio que intento no infringir, porque cada vez que lo hice, me arrepentí. Es el principio de no besar, bajo ningún punto de vista, a los hombres que tienen los labios demasiado finos. No hay caso. Habrá quienes disfruten de esa sutil superficie, no me cabe duda, pero a mí denme los que tienen labios con propiedad. Unos labios voluptuosos, de buena consistencia, son siempre el (mí) estímulo imprescindible. Descubrí que –seguramente por razones anatómicas propias- me acomodo naturalmente a los hombres de bocas generosas. Me encantan las sonrisas amplias, las bocas anchas, que juegan sabiamente, que se detienen entre medio, que alternan los besos cortos con los largos, que pueblan desde la comisura hasta los dientes y que la dejan a una con los labios partidos y sonrientes


Sí... , definitivamente los labios que ceden como almohadones en miniatura, son mi perdición...

24 de julio de 2007

Feliz, Feliz en sol mayor

Noviembre las trajo en su primer lunes como la realización de un largo sueño y con la sorpresa de la ansiedad florecida por partida doble, a decir verdad, solo habíamos pensado un nombre, y en homenaje a la abuela vino el otro sin pensarlo.
Cuando las miro a las dos, haciendo morisquetas frente al espejo, soy feliz... y tengo miedo. Ahora no lo entienden, claro, tienen nada más que un año y medio que pregonan con el índice en alto y una sonrisa de sólo seis dientes de conejo.
Ahora el mundo se reduce a los pajaritos de cartulina que papá colgó del techo de su cuarto y el aire los mueve constantemente para el asombro y la alegría de ustedes, mi Pacha y mi Tuchi... mis dos soles... nuestro mundo se reduce a la sopa y el puré, a torpes balbuceos, rodillas sucias de gatear por el piso, chupetes y pañales, agua tomada con bombilla, y verdaderas proezas para sacarles las perillas al televisor. Es un mundo chiquito, vigilado, seguro, con olor a colonia de bebés, con dos muñecas iguales a las que le faltan algunos pelos, con dos pares de zapatos idénticos, un mundo que cabe en ese par de manos gordas.
Más allá, hay un mundo grande, donde las esperará todo lo que las hará mujer: amores, decepciones, llantos, angustia, felicidad.
Para entrar a ese mundo no usen cábalas, no cierren los ojos, pero tampoco los abran con la intención de ver todo lo malo, no guarden todo, pero no lo den todo, no piensen que los caminos son fáciles, y cuando todo parezca más difícil aun, ahí estaremos nosotros, siempre.
Recuerden, soles míos, que hay un hombre que las ama más que así mismo y, aun no comprendiéndolas, aun equivocado, siempre va a buscar lo mejor para las dos. Un hombre que hará por ustedes lo que sea necesario y más!, un hombre que busca sus ojitos para iluminarse y sus carcajadas para sentir que la vida no se ha vivido en vano, no encontraran mejor amigo que quien ha pasado noches en vela cuando estuvieron enfermuchas y reza por sus hijas aun sin saber rezar y por mas duro que parezca se le pianta un lagrimón cuando las escucha decir pa-pa-pa-pa-pa-pa-pa...
Qué rápido pasa el tiempo, ya se ha quemado la mitad del año y quiero tener todas las horas del mundo para disfrutarlas, para recortar y pegar, para hacer los animalitos de plastilina, porque el cielo se me baja a las manos cuando me reclaman, y corro junto a ustedes, para apretar su amor contra mi pecho, para enredarlo en mi sangre y beberlo a grandes tragos y brindarme a su sed como un vaso de agua.
Mis solcitos, mi felicidad que vino en un milagro, un milagro multiplicado por dos, verlas... así de grandes, me hace tan feliz!.
Cuando calcen el número de zapatos que la llevarán a cumplir su destino de mujeres, quiero que me lleven en sus corazoncitos, dentro de ustedes, sin sentir mi peso, como una cosa natural, que lleven en su alma lo que en mí de madre, que es casi todo lo que hay.


[Mamá, mayo 1982]


Cada tanto, volver a leer los cuadernos escritos con la letra tan redondita e impecable de mamá me dan la sensación que los años no pasaron... la veo tan igual, tan siempre ella, mi modelo, mi reflejo hippie con pata de elefantes y suecos, y su locura intacta cuando escucha Creedence.

Feliz cumple Mami!!, y otro feliz cumple más que se desprende de la estrella que más titila y que tiene la sonrisa de Tuchi dibujada en su brillo.

18 de julio de 2007

Red(ención)...

Caminando con esta nostalgia sonriente como marcando el fin del luto, me perdí por Caseros... Le hablé a mi dolor, con una voz tan reflexiva y consciente, que no parecía la mía, sintiendo en cada palabra el relieve punzante de las verdades que cortaban mis alas... caminaba y la ciudad se abría como un abismo, cuando el espasmo de algunas lágrimas quiso ganarme la partida, le subí el volumen a la música y aceleré la marcha, me vi reflejada en alguna vidriera y me llamé la atención, me vi indefensa, huérfana de tus lunares, con los ojos rojos de sueño y de vos, pero me vi intacta, y el frío penetrante me abrazó y me hizo sentir el flujo de sangre que me conecta con la vida... caminando, sola, sin un mal beso que llevarme a la boca fue lo que necesitaba para darme cuenta que aunque hagas de mi corazón una tibia primavera en mi cerebro es demasiado invierno. Pero al menos, es un invierno real.

El pasado con sus venenos, el presente con sus murallas , y yo con este silencio, un silencio que no supe cultivar cuando era época de cosecha para callar y ahora se ha convertido en un grito destemplado que trato de maquillar con una poesía que no alcanza..., un silencio que mientras me grita, me abraza, inaugurando una nueva herida, y me deja con ésta sensación de tenerle miedo al miedo... y con esta necesidad de que alguien me abrace...



..., ya sé, el futuro no es atrás, pero estoy haciendo lo que puedo, créeme... aunque siempre lo mío sea dar(te) señales equívocas...

11 de julio de 2007

Buscando-me

Me busco en la danza que explota al son de los sintetizadores electrónicos, mientras el sonido elevado a lo sublime expira en el espacio donde algún Dios consume ruegos y oraciones.
Alguien inconmovible, sin piedad y paladín de moribundos no tuvo mejor idea que poner esa canción que cuenta entre sus acordes recuerdos de peleas con post sábanas de reconciliación, aniversarios y días de verano-acalorado-sin-rumbo, que tiene recuerdos de cafés trasnochados, risas húmedas y lágrimas por nada... esa canción que te reclama(ba) desde mis entrañas.... y me hubiera encantado que mientras sonaba me abraces desde atrás, como interpretando mis puteadas en silencio por estar escuchando una canción que
juré que nunca la escucharía sola, esa canción que alguna vez fue caricia y hoy es sonido acuchillando mis oídos como adivinando que aun sigo siendo la misma, y sí... aun le sigo temiendo a los recuerdos.





No se que haces en mis pensamientos, además de des-organizarlos, solo sé que los temas en la radio siguieron sonando..., y que nada es como antes, aunque todo sea como siempre ...

7 de julio de 2007

Creo, sin menos y más...

Antes mi lógica era más ilógica, creía en los sentidos que se desnudaban cuando la razón sonreía victoriosa, en la culpa que me mantenía atada a espectros del recuerdo y en que el tiempo hacía bien en guardar a cada uno en su lugar.

Aun así, mi persona absolutamente ordinaria y con cierta predilección ilógica en su alter ego, cree en las elecciones por motivos extraños que luego se revelan como pretextos, en que casualidad y causalidad muchas veces son sinónimos encubiertos, en que las yemas de mis dedos cuando recorren tu espalda, expresan mejor que mis palabras, en que me confabulé con el recuerdo para no ser nunca tu recuerdo, creo en las canciones que asaltan los tímpanos para gritar su mensaje. Creo en lo que viene de imprevisto sin que uno se lo proponga, en las sábanas como nuestra estación terminal de toda conversación y en la grave-dad inversa de desimantarse, de desenredarse, de desquererse,
Creo en los azares trascendentales. En todos los azares. Ésos que, en conjunto, los griegos llamaron destino. Hoy tengo la seguridad que creo y no sé si creerte que me crees, pero creo en este día y en este instante; total mañana las máscaras reemplazaran las desnudeces y los relojes volverán a su trabajo habitual, bah...
eso creo...


2 de julio de 2007

Nómades de punto fijo

Me acostumbré al modo precario de este sentir, a tenerte sin brújulas ni rumbo, a vivir desorientada con la sensación que al fin de mis dedos está tu anatomía dibujando la más hermosa geografía. A encendernos-resucitarnos con un beso burlando al invierno, a no hablar de futuro y saber que el tiempo tiene la noción de las horas que permiten un encuentro. Me acostumbré a que las culpas no me duelan, a los rincones sin luz de los bares menos concurridos, a no mentirme promesas. Me acostumbré a sentir este sentir en un subsuelo, con un espectro invisible entre vida-muerte, resurrección-letargo, con noches ardientes que nada saben de formalidades y que en ese sigilo de dibujarnos la piel y entrecortarnos el aliento atravesemos los sueños de las personas decentes.
Me acostumbré perdidamente, sin planes, me acostumbré a ser amnésica y verte a vos ajeno...y sí..., me acostumbré a mentir para sobrevivirse, creerse el espejo, confiar en la mejoría, en el progreso y jurar que no se piensa ya más en los protagonistas de los desamparos.

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Escapados...La loca y el mago, la maga y el loco, escapados del tarot y caminando por calles perdidas con una cama flotando sobre la ciudad a oscuras, con un abanico de razones temblorosas, un grito destemplado, esquirlas, humedades, silencios, y este fuego de tenernos (y no)...