De ciclos cumplidos...
“Dejo a los varios porvenires mi jardín de senderos que se bifurcan.…
cada uno es el punto de partida de otras bifurcaciones.
Esa trama de tiempos que se aproximan,
se bifurcan, se cortan o que secularmente se ignoran,
abarca todas las posibilidades.
No existimos en la mayoría de esos tiempos;
en algunos existe usted y no yo;
en otros, yo, no usted; en otros, los dos…”
(Borges, El jardín de senderos que se bifurca)
Estos días permanece en silencio, no escribe, no contesta, la acompaña un repique de sensaciones y una sonrisa que por más intento no puede ni quiere disimular, será que septiembre se le incrusta en la piel, y la primavera le trae un mar de prioridades, será que su cabeza y su alma andan estrenando colores nuevos, trajines impensados, rutinas que le sientan bien, compromisos que la visten de punta en blanco, y más proyectos, y una realidad que grita que la ex idiota desamparada anda apretujada de abrazos y llenita de besos revolucionarios, prescindiendo de filos y estrenando palabras que la entibian de los labios para adentro...
La ex astilla, anda absorta de emociones, apilando sonrisas y aprisionando el sabor de las bocas cuando coinciden en la sed y el gusto.
La ex imán de soledades, comenzó a creerse la historia, y descubrió que hay lugares comunes, en donde un beso nuclear hace estallar al universo... y la veo extirpando verbos escarchados, hoy tiene un gato en la cama que la acribilla a lengüetazos, que hace que su cama fría, sea, una dimensión de piernas entrelazadas.
Ella evitará ser sintética, no quiere resumir, sabe que solo llegarán al punto final las personas que ella estima, las que suelen entenderla (tanto, más que yo), ella intenta decir que este último post es un trazo que señala un ciclo cumplido, por razones presumiblemente egoístas - saludable, incluso-
Ella me explicó, y creo entenderla, la ahora Feliz Antagonista, quiere descansar de su decir, de esa rutina autoimpuesta por necesidad y gusto, de esos momentos de catársis purgativa, donde leerse era el único aliciente de sus corazonadas grises y temblorosas...
Sabe, que hay historias que deben cerrarse y también etapas, para provocar luego, como en un latido, el fragmento en ámbar del recuerdo, murmurar palabras fue un camino largo donde apenas se encontró y tantas otras se perdió.
A ella le encantó haber sido pública en este lugar, atesora las idas y vueltas de los ojos que la leyeron, de las ficciones y dedos derrochando sensaciones que algunas veces le daban placer, otras, satisfacción, o dolor y en todas las veces, compañía...
Las palabras se expresan, pero está convencida que a veces deben callar porque ellas también se cansan de buscar y repetirse, necesitan de ese "hermetismo", los significados no son tan exactos en las palabras como en la matemáticas y se queda corta de argumentos, nada refleja lo que siente, todo su decir podría opacar su realidad, y La Boluda Feliz anda egoísta por la vida, con un paréntesis saborizado de chocolate que la hace vestirse de primavera, perdida en el laberinto de bosques inventados y sin ganas de contaminarlo de poluciones verbales...
Y... como no entenderla!!!... no se puede abstraer, cuando mira en su costado, vé un archivo de letras que la empalagan hasta la náusea, relee esas paredes y se acuerda de esos malditos momentos arañados del tiempo, se acuerda de esas murallas en las que retumba un silencio rojo sangre, y le duele cada pasillo, es como una espina en el costado que recuerda el llanto sin querer. Pero lo que queda, detrás de los días y las horas, es sólo el efecto pernicioso del tiempo, un silencio terminado, acostado en el sofá a cuadros, dormitando en todos los anocheceres solitarios.
Entonces lo confirma, es hora de cierre de ciclos, y aunque se atragante sin perderse en la memoria, concluye su punto final. Sonriente, jadeante de mundos nuevos.
La meta cambia. La intencionalidad ya es otra muy distinta con lo que la sed de los dedos se alteraba en sus épocas de derrumbe y tiende a abandonarse de ficciones, orgullosamente feliz tras haber cumplido la dulce vigilia impuesta por su ex insomnio.
Le llegó la hora de disfrutar de una escena en la que sin evocarla antes, rima perfecto con su película. Hora de vaciar(la) de ecos que inevitablemente siente cuando entra a éste su (ex) sitio, y hacer de esos archivos un entierro solemne, y esparcir sus cenizas en lo intangible, porque es todo de ceniza, lo que queda después del fuego, y deja que las cenizas las lleve el viento, necesita vaciar, es demasiado lo que siente y tiene que hacerle lugar a su nuevo corazón que ahora late por dos.
Ella cierra el ciclo y remata todo al mejor postor, hace de su náusea pasada y su vértigo de abismo, un punto final, para comenzar su cuaderno limpio de espinas y gritos destemplados, aunque las cicatrices quedan, sabe que su sonrisa la viste con el mejor de los maquillajes.
Hay que elegir -dice- y no hay horas suficientes para estar aquí o no quiero emplear tantas para esto. Hay mucho aquí dentro, pero fuera…fuera están los días, y él, su prioridad dentro de sus prioridades, sus horas de sueño, de risa, de caminar calles, guiada con su mapa ajado y su voz en off...Es un pulso árduo hacia la vida, lejos de los adoquines virtuales, y liberada de aquel enter que tantas veces fué más agonía que vuelo de mariposa...
La Feliz, sabe que irse es encontrarse con su abrazo, pero también sabe que irse es detenerse en un gesto de reverencia para aquellos que dejará en medio del viaje, los que le pusieron letras a sus noches, los que acercaron un tronco a su fogata, los que supieron decir cuando ella no encontraba acomodo en sus verbos... las que saben nutrir con su magia, y los que cautivaron sus sentidos, Ellas y Ellos, los que figuran siempre, siempre en su lado derecho.
A la pobre se le dificultan los agradecimientos individuales, ya la conocen, es suceptible ante estas cosas... podría dejar una bandaba de adjetivos para todos y cada uno de sus cómplices ojos, pero prefiere un abrazo simbólico, y una certeza sonriente que declare su orgullo, de haberse sentido dibujada, contenida, y sobre todo querida en letras que por osadía las hizo carne en su carne.
Se lleva corazones y colores al por mayor, anécdotas y desencuentros. Se lleva historias, finalizadas y a medio terminar, se lleva risas y sonrisas, tiene su mochila repleta de vibraciones.
Se lleva un blog completito, un libro que sin ser libro es una Obra Olimpo, escrito por un Barrendero que le adeuda una caja de cabshas.
Se lleva un poemario insurrecto escrito por el protagonista de Los siete locos, y con él "esta certidumbre que me dice que adonde vaya miraré tristemente el mar..."
Se lleva un escritor, y su amor por ese libro recomendado, una camino trunco perfumado de Armani y la promesa de ayudarlo en encontrar a su Pänka...
Se lleva todo el ego contenido en una Caja negra que cruza la frontera y un palo blanco del arte liberal.
Se lleva tanto y a tantos en el bolsillo, anotados en su agenda, en los imanes de la heladera, en frases escritas en el espejo, en distancias y acercamientos, en intentos y medias tintas, en coincidencias y cuando no, sonrisas.
Se lleva mucho más de lo que deja, aunque sabran, que su mano siempre, siempre está abierta y dispuesta para un abrazo. Y el correo siempre atento, por sí sus ganas lo demandan...
Sin nada más, la veo irse... rapidito, tanto que solo veo una silueta lejana... claro, anda veleteandose con esa sonrisa que la tiene dando saltitos por el parque... la dejo, ella y yo sabemos que los pájaros no han de comerse las miguitas para cuando necesite buscar el camino de regreso.
Por ahora, allá está feliz... mirenlá... hace morisquetas y nos guiña un ojo... bienvenida sea su felicidad... anda debutando como ganadora, y yo me abandero con ella, quiero tambien prenderme de su risa.
A los que vinieron y nunca se fueron.
A los que vinieron y nunca más volvieron.
A los que pasaron y se fueron como si nada.
A los que pasaron y son mis cómplices.
A los que pasaron y yo ni me enteré.
A los que pasaron y putearon.
A los que me alcanzaron un pañuelo.
A los que se cagaron de risa conmigo.
A los que están y estuvieron.
A los que están y no estuvieron.
A los que no están, y nunca estuvieron.
A los de paso.
A los de a veces.
A los de siempre...
G r a c i a s!!!!!!!
