23 de noviembre de 2007

Y no.... no vale irse al mazo...

A veces veo más de un as bajo la manga y me río, y escucho la cadencia con que los dados bailan en las paredes del cubilete y rogando que el azar del caos estuviese congelado, apuesto a las futuras posibilidades y dejo fluir... distingo que en la imagen solo tengo un full, o ni siquiera llego a formar un par, y entonces...lloro, o casi lloro.
No sé si es cuestión de impulsos, de movimientos que no transcurren como tal, de acciones que dejan ver un des-cubrimiento (en-cubrimiento-miento)... No sé si la culpa es de quien barajó la partida, que con su guapeza me tiende un mano a mano... y así..., entre señas, me muerdo el labio o arrugo la nariz –para mentirme- frente al espejo, como si nunca iría a perder, como si el "quiero" me terminaría dando el empujón para decir..."las mías, son mejores"...y, certeza o no, quien sabe... no voy achicarme... y aún con una sota canto vale cuatro... es el desafío, total...mentirse que uno tiene mucho, sin tener realmente nada puede sumar(me) porotos a favor...




"Es posible que en el dominio del destino, el hombre valga más por el ahondamiento de sus preguntas, que por sus respuestas"...

-André Malraux-

19 de noviembre de 2007

Su relato... sana envidia.

Un fin de semana de "esos", único en sensaciones, protagonistas de verbos tibios, caminantes de una luna puntiaguda, se miraron hasta gastarse y las paredes no le mezquinaron risas.

Escucho su relato, y hasta envidio su casi felicidad, -le confieso que le creo-, sus ojos no mienten, sus retinas son delatoras de la luz que tragó, del brillo que le robó a la noche, indeleble...

Qué hermosa suenan las palabras en su boca, que bien le sienta el perfume ajeno, que derroche de magia presiento en la puntita de sus dedos...
Me contó su relato, y me cautivó, casi al punto de sentirlo en carne propia, me definió la noche con el sabor de un beso, y de espectros salvajes que todavía entierran dientes en un gemido hondo, y... no puedo no creerle, se la ve flotando, allá por Boedo, como si su pieza hubiera encontrado la forma para encajar en ese gran rompecabezas, que un día solo fue existencia y hoy vive en piel la metamorfosis de aquel espejo que le refleja la "casi" felicidad...
Le pedí detalles, y solo me habló de un vino, de mezcla exquisita, de música y un fuego expansivo casi pensando en el borde de un gualicho... detalles más que suficientes, si al verla, le veo sus huesos luminosos, y su cadencia tan similar a un pájaro a punto de emigrar...


Me contagia su sonrisa, solo puedo regalarle mi silencio, y una envidia de las sanas, por saber que su "casi" felicidad, es también la mía...


9 de noviembre de 2007

Renewable energy

Mis ojos hablan pero nadie entiende ese lenguaje tan mudo y vociferado a la vez (entre nadie, estás vos, aunque ni te des por aludido) desenterrando sílabas buscas mis explicaciones escupidas en alguna copa que me hizo perder la razón (no así mi intención), el miedo me daba vértigo y el vértigo me daba pánico, pero aun así acepté la baraja de esa historia y jugué todas las partidas aun sabiendo que mis cartas eran paladín de una derrota segura...


Entre mis caderas y la columna arqueada escuchabas mis palabras dando vueltas en el aire... rogando-suplicando-implorando que no me dejes ser un imán de soledades, una protagonista condenada a papel... deliraba, y mis gemidos pedían ese (tu) milagro... vos, acribillándome con tus garras tiernas mientras hacías patria en mi cuerpo me preguntabas (aunque en silencio)... ¿qué voy hacer con vos?...y yo no respondía, porque mis ojos habían tragado la elocuencia.
Entre la ferocidad y la sinrazón del lenguaje ronda tu fantasma. Entierro tus cartas después de haberlas leído mil y una vez (y mil veces más)... y abrazo esta brisa que me dejó tu desaparecer en dirección contraria, con la sutileza (al menos) de poder descubrir mi (tu) verdad, descubrir en ese beso, ese... "último beso"el silencio que reveló mi (tu) duda, porque fue ese beso maldito y tan deseado el que me vistió de negro, desde el corazón a las palabras, desde el corazón a los parques, desde el corazón a la ciudad, con ésta vocación de desamparada por tiempo completo, con las mentiras favoritas en mi mano, de este pensar en reencontrarte en la esquina de ese, hasta-ayer-nuestro-café-anónimo que tiene el aroma de sombras recientes, de noches consecutivas de darte de beber. Hasta la sequedad absoluta, hasta que de pronto no me quedó humedad suficiente para articular una sola palabra...de mi cuerpo apenas colándose entre el ahogo y las ganas de tragar, y de tu facha, fantasmal...sabiendo muy bien que no estarás.

No sé porque esto, que era una especie de redención, me ha quedado tan triste como siempre...
Un indicio... mi mente tarareando, "cuando el mundo tira para abajo, es mejor no estar atado a nada"...


señales... para dibujar una nueva postal, y estoy mezclando nuevos colores, me visto de gala para subir a la tarima y cantar para mí, le pondré música al tema que acabo de escribir con una letra auto-dedicada, me regalo gafas oscuras y un caminar lento y disfrutable... me regalo un insomnio autoconvocado y un helado de limón me permite tragar el último recuerdo que permanecía en mi lengua. Los verbos comienzan a entibiarse, las paredes dejan de mostrarme lápidas, y en plena noche, sale el sol, para evaporar recuerdos (gastados de tanto pensarlos)

3 de noviembre de 2007

Que 20 años no es nada.... y 27???

Siempre llega este día con una doble connotación... Felicidad por los abrazos y besos de los amores cercanos (y los que renacen de las cenizas) y en otro extremo esos balances que uno se hace en fechas emblemáticas...

Trascendentalmente se me vienen los recuerdos de mis últimos cumpleaños, quizá fueron los que marcaron la quinta línea de mi pentagrama musical...

El cumpleaños número 20, fué color Celeste... con bandera y papelitos en plena popular pirata y un triunfo agobiante de un gol que me lo auto-dediqué nada más y nada menos que a los pecho-fríos de Talleres... Felicidad duplicada...

Los 21, me agarraron perdida en las Sierras de mi pago, sobre un lluvioso-y-mío-escenario improvisado, con el riff de alguna guitarra que marcó la diferencia.... estaban ellos, los de siempre, luciendo su mejor sonrisa y vistiendo mi alma de colores, con árboles que sabían abrazar y una mesa que reflejaba la certeza para no dudar de la felicidad...

El número 22, comenzó gris... y un trébol de cuatro hojas, pintó un sol que duró toda la noche..., una invitación consumada y la plenitud de un Happy day, intenso y extenso....

Así, estrené los 23... y anécdotas sobran... me pescó en la IX región, del lado chileno... y una venta extra de sahumerios hizo de una mala tarde un buen brindis con cerveza-Escudo (y hasta ahí, recuerdo)... recogí risas para todo el año, lejos de mi laberinto y mis calles, refugiada en una mochila, termo y mate y en el fondo del bolsillo, mugre y algunas monedas... el equipaje se completaba con mi alegría radiante, y una sonrisa de mis labios para afuera y de mi alma para adentro, lejos de la tristeza y del olor a cementerio húmedo, de astillas y gritos destemplados... un día pleno, mi mejor intento de 24 horas de felicidad... y así lo recuerdo, loca de atar...

Los 24 me sorprendieron en el sitio menos imaginable de todos, con un ¡buen día! en el Chaco salteño, abrazada de manos aborígenes, empapada de sabores a tierra y palo santo, un día abierto, como un sueño, aprendiendo el plural de la primera persona, sin relojes pero con un tic-tac musical de luciérnagas y un arroyo adentrándose en el universo verde... sensación de riqueza, con mi lengua confusa de tanto aparearse con otra cultura, lejos de las máscaras y de los diccionarios, lejos de mis pilares pero envuelta en perfumes que me despojaban de soledades secretas y abandonaban mi intimidad. Un homenaje a la madre tierra, fue el sublime regalo que me hicieron, y mis retinas guardan la mejor fotografía...

El cuarto de siglo, fue un día escapado del calendario, el veneno decantado por años... un viento fuerte que me nubló la memoria, las venas abiertas y mi cuerpo seco...asomando de las alcantarillas una lágrima expansiva...cuestionando y puteando el discurso de alguna mano poderosa que actúa sin pedir permiso... fue el primer cumpleaños sin mi alma melliza, y ese día me recordó cuanto la extrañaba... pañuelos descartables y una flor, alguna melodía haciendo eco en la nada, y mi alma vacía de llorar... Entre lágrimas, estaba él (susurrando-entendiendo-haciendo-enamorando), inaugurando su primer abrazo planetario...

Olvidé, caminé, y seguí la ruta viviendo por ella y por mí... pisé los 26 descalza y con tierra mojada... con olor a vainilla y helado de limón, la nota fue suya y mis sonrisas fueron de él, palabras acompañando un abrazo, cena y jadeos inmaculados, sábanas perfumadas y un remolino vertiginoso de pasiones desatadas...La poesía entre copa y copa, su sombra en Nietzche, sus sonrisas en el Marqués de Sade, el hombre de Vitruvio en la pared, y su cuerpo en mi piel, pintó mi ex-pertenencia a su mundo dándome uno de los mejores regalos de cumpleaños...

Y no sé como... pero mañana son 27... en tierra que no es la mía y este año, el reciclaje dejó varios heridos y contusos. Principalmente a mí. La revancha me dió tregua, y me regaló ciertos acontecimientos que todavía me tienen con el alma calentita... algo aprendí, el tiempo a veces juega a favor de uno, y cumplir imparablemente años se hace menos vertiginoso cuando te toman de la mano. ..



La sonrisa está instalada en mis labios, la música me marca el camino y el color del jeans que estreno me sienta bien, me voy a pisar la noche esperando mi nueva edad... la idea me gusta, y hasta mientras cruzaré los dedos para que mis tres deseos se hagan realidad...