6 de marzo de 2007

Suceso previsible


No vaya a ser que el tiempo empiece de a poco a borronear me los recuerdos y cuando me decida... aquella blusa de encaje se haya desteñido y aquel par de zapatos no se decida a quedarse quieto junto al balde de agua y la parva de pasto para los camellos de los reyes magos...
Quiero repisar ese camino de piedras rojas, y dejar que el terror corra libremente por la casa, y que mi sombra lo envuelva en mentiras para que jamás me alcance.
Sin idas y vueltas,
Ida sin vuelta,
recojo campanadas en el aire de la tarde y lleno con su tañido la garganta de mi alma...y después las hecho a volar como gorriones.
Una plegaria breve,
un llanto sin pañuelo
un perdón sin pecado
un payaso sin la magia de su risa...
No vaya a ser que lo interminable hecho promesas se vuelva terminable con melodía de adiós, y aquel tejido de elaborado punto me deje solo retazos de niñez apresurada hilvanados en desilusiones y prisa...
La noche me brota en aire de nostalgia y en un temor poético impregnado de pura ausencia.

5 comentarios:

Acertijo dijo...

A veces el tiempo puede borronear o debilitar los recuerdos, pero no la marca que esas experiencias dejaron en vos. Eso sí sería un problema...

Trini Reina dijo...

La nostalgia nos tiñe el cielo de noche y adentrarnos en ella es peligroso ya que el camino es largo y amanece tarde...

Un abrazo
Gracias por tu visita

Opalo dijo...

Gracias por tus palabras, espero que realmente puedas seguir acompañandonos.
Si te agradan los temas que se tratan te invito a leer mis otros Blogs.
Saludos

*AntagoniSta* dijo...

Mil gracias, y saludos multiplicados para todos.

A L E J A N D R O dijo...

Exquisito! sola la simpleza toma sentidos agudos tan marcados.