28 de agosto de 2008

De manifestaciones...



Podría preguntar cómo se llama la patología. Pero en realidad, no le interesa. Si bien, La OMS podría bautizarla según su sintomatología, solo ella conoce el nombre verdadero. Y la dirección. Y el celular. Y las pecas de su espalda...

24 de agosto de 2008

Outside the wall...

Lo había intentado tantas veces que, aquella vez que parecía -definitivamente- la última, (más por cansancio que por verdadera resignación) se sentó y esperó a que sucediera. Estaba decidido pero eso no quitó que sintiera ardiente la mano ladrona que le arrancaba con furia su otra mitad. Sintió por su cuerpo los pasitos de ese delincuente que huía con su mitad de vida.
El tiempo de los intentos había pasado, y lo había dejado tan despojado, tan quebrantado, y con tantos sueños incumplidos que él mismo ayudó a esa mano afilada a escarbar aún más adentro, y la ayudó a lanzar un corte certero justo ahí, cerquita del alma.
Él sabe cuánto lo quiero por ser mi Amigo referente. Él es un mañana que apenas asoma, una Noche desolada, una sequía de belleza. Un territorio fragmentado, caminante incansable de insurrecto destino...

Nos encontramos, a las tres de la mañana en casi un diálogo surrealista.


¿cómo estás?... le pregunté.


Supongo que entre la realidad y mi yo, hay un duelo de perseverancias en el que ninguno logra imponerse... fué su respuesta.


Me acomodé la rabia en el pecho y aunque la realidad es insobornable, y mis labios se quedaron sin saliva, le hablé de su virtud, su fuerza y su templanza... y sonrió.

No le pude decir más nada.
Todavía me duele su eco de honestidad.

(A Mauricio, y lo que significa para mí, para su gusto o disgusto).

22 de agosto de 2008


Nunca hubiera imaginado que la claridad

fuera capaz de confundir tanto...






No se trata de un juego de palabras.
Tampoco es un contrasentido.
Es así.

Tan sencillo como entreverado.


Y así estoy, con la luz incrustada en las pupilas, imposibilitada de ver la sombra.

13 de agosto de 2008

De onda... bien clarito.

Learning agreement.

Escriba en el siguiente espacio de doce por dieciocho unas líneas que expliquen su motivación académica y profesional para solicitar la consideración de su persona en nuestro equipo.

Veamos, hablo de números, de prestigio, de relaciones nacionales del rubro. Hablo de estudios, proyectos, de colaboración con empresas. Hablo, todo esto suena muy bien.

Graduate motivation, academic proposal.

Hablo, hablo, hablo... hablo... Relleno huecos de doce por dieciocho. Lo leerá una tipa, con cara de mate lavado que pondrá un sello, lo leerá otra con cara de bulldog ofendido que lo meterá en un sobre. Lo leerá por último un señor con cara de nene de dudosa virilidad, quién debería afirmar complacido con un leve movimiento de cabeza... pero no... vuelve el proceso a su cauce inicial.

Cuéntenos, querida, ¿por qué quiere ser parte de este equipo?.

Pregúntamelo, Burocracia, pregúntamelo una vez más, y vas a ver como ahora no voy a dudar en mandarte bien despacito a la mierda!.

He dicho. Y no me vengan después con que no avisé.

10 de agosto de 2008

Follow me down...

¿El viento se mete o está adentro?. Me pregunta. Enciende la estufa y mientras lo hace me dice, dándome la espalda, sí... alguna vez he sentido que caía o que quería caer, sí... hay veces que la tristeza me ha hecho feliz. ¿Sabés que hay lugares dónde el viento trae ecos distintos?, en los que no importa "follow me down"... sólo hay que abandonarse. No buscar. Navegarse, río adentro... Me canso -repite, acurrucada en el invierno-, sería necesario seguir cerrando puertas y continuar abriendo ventanas...
Trato de no escucharla, pero ese "follow me down", hace demasiado ruido y ha hecho que cada una se siente en un sillón y como en un espejo, ambas, en un silencio llegado a ráfagas, nos hemos agarrado el estómago... nos miramos, sumergidas en el mismo insomnio rotundo (ésta vez sin nombre), una carcajada como un quejido y yo la imito. No sé bien si reímos, aunque sí tengo la certeza, de que ya no penamos.







En el cementerio de humedades que no logro demoler, todavía salen flores, nunca nada termina de morir...
Dudo de lo aparente, y me arrojo al destino de vivir sin la primera felicidad, pensando en la próxima chance.

4 de agosto de 2008

Salió el sol...

Infinitos crepúsculos de luz...

Muchos besos y diez mil canciones...
Algunas cosas son enormes cuando no se explican, cuando la mente no puede describir su olor...
Y lo intuís... si hasta se me quiebra el habla y se tiñen todas las dudas con las acuarelas de las verdades compartidas, como si de un juego impresionista se tratara.
Hablamos de momentos de paz. Ahora recuerdo ríos turquesas, siestas a la sombra de la enredadera. Mañana escribiré sobre hoy, hablaré de que las nubes cambian demasiado para lo despacio que van.
La respiración es demasiado pausada, mucho más de lo que cabría esperar para haber dejado de correr hace todavía pocos instantes.
Tranquilidad. Tengo tiempo para contar todos esos tonos de azul. Cuando la mano se eleva para hacer de muro entre mis ojos y el sol, un contorno amarillo y rojizo se forma entre sus dedos. Me gusta este fotograma, ahora todo va más lento. Voy viajando por ese contorno, tuerce, se ensancha, corta. Pero es sencillo, todo va más lento. Lentamente disfrutable.
Y es verdad, yo no te buscaba por no poder encontrarte, hasta que me contaminaste con tu olor y con tu temperatura, y me transitaste, caminaste, dibujaste, murmuraste, y me hiciste definición: "...estrellar los ojos una y otra vez contra la sorpresa, haciendo que esa cotidianidad tan ajena de pronto tenga mi talle y me calce perfecta".



Demasiado bien.

Demasiado tranquila.

Demasiado enamorada.

Y con demasiada cara de boluda feliz.






(simplemente siento... algo así, no puede ser tan malo...)


Vuelvo a agarrar mis agujas e idear nuevos puntos para seguir tejiendo ilusiones...