Apenas un asomo...
Y a los que preguntan, ella les aclara que está muy bien, a veces un poco triste como quien tiene un espasmo de memoria.
La culpa la tiene diciembre, el maldito balance de fin de año, el cansancio y ese puto olor a pan dulce...y entonces... recordó que tenía miedo de caer, miedo de seguir subiendo, miedo de moverse, miedo de no bajar más, será que las circunstancias demasiado a menudo son excesivamente jodidas, ella lo sabe, pero tiene derecho a hacer un puchero, a sentirse así... rara.
Un año.
Una mudanza. Viento. Amigos nuevos. Un 23 de septiembre que le vistió el alma de primavera eterna. Lágrimas que lloró bien o mal. Risas ilícitas de las que se apropió. Cosas de nada que sólo encontraban sentido en su propia demencia. Demasiadas muertes. Un auto. Muchos días de Hospital. Un circuito cortado. Una conexión estropeada. Una foto sin flash. Dos gatos de mierda. Boedo esquina San Juan. Muchas idas y pocas vueltas. Un amor rutinario. Un cuaderno que llora verdades. Extrañar el MSN. Lemon pie. Cumplir 29. Escribir y borrar. Ocho mails en ocho meses. Lejanía. Decisión. Mate cocido. Cruzar los dedos y decir "ojalá".
Un año.
Ella no tiene idea. Ella cree que decide y es tan poco. Ella no sabe qué permanece. Ella no sabe qué se descascara ni en qué momento. Ella hace esfuerzos sostenidos, Ella trata, busca. Pero Ella no basta.
Está muy bien, sí. Pero cada tanto siente este agujero en la realidad por donde se le cuelan los sueños.
