Nostalgia de papel...
Solo síndrome de
domingo, hay cosas que no se modifican, pese a la huelga de silencio, de
esperanzas arrebatadas (por propia-decisión-propia) como el oficio de idiota
desamparada, de volver a este sitio a re-leer sus ex corazonadas de orígen
in-duda-blemente felices…
Me han robado cosas
importantes, la mayoría de ellas con mi complicidad. Me han saqueado una y otra
vez sin que yo llame a nadie para denunciar.
Anoté lo perdido,
para perderlo un poco menos. Anoté, también, lo ganado, para fotografiar de adentro
la alegría de mi alma en ese descubrimiento. Anoté lo incierto, para darle un
poquito de contorno. Anoté lo oscuro para verlo, anoté lo claro para irradiarlo.
A vos, te remarqué con un círculo rojo, de puro resentida nomás, así no me
olvido de que en algún lugar de toda persona enamorada habita un kamikaze. Y
sí, todas mis certezas aparecen en el momento equivocado, siempre. Igualmente
me doy esperanzas, no se puede ser boluda ayer, hoy y mañana, no y no.
Si supieran las veces
que asistí a mi propio funeral, en la última de mis muertes te ayudé a lanzar
un corte certero justo ahí, cerquita del alma. “Para que rearmarme valga la
pena”,me dije, y otra vez me equivoqué con el pronóstico. Lo bueno de que yo
estuviera muerta es que la sobremuerte no te la cargarán a tu cuenta…
Yo pensaba que no
estaba dispuesta a todo, aunque más de una vez haya sido perfectamente
avasallable, hasta la vergüenza, por
suerte es solo recuerdo, que sirve solo para mordisquear la nostalgia. Como
hoy, nostalgia puta de domingo…
La realidad es insobornable, lo tarada no se quita con terapia, está visto.

5 comentarios:
Tantas cosas que me animaría a decirte, que puedo resumir en tan sólo en una palabra:
Gracias!
Es que esta vuelta la venía esperando hace tiempo eh?
:)
Pato, me dá curiosidad saber aquellas cosas que aún animándose no dice, igual, gracias por esperar.
:)
Dentro de todos hay un kamikaze, es la particularidad más referente de un enamorado. Antes que nada...
Hermoso lo que escribiste, me sentí como si fuera quien lo escribiera, más bien quien lo sentía.
Veo que es un regreso lo tuyo también.
Saludos
Te veo.
Saludos de un Deja Vu que sigue.
Publicar un comentario