De viaje conmigo...
Y el viaje se está haciendo largo, y la charla conmigo misma se torna inevitable. Y entonces me escucho, no estoy donde digo estar, y el peso de saberme me complica, me enmudece, me hace bailar al borde de una espera demorada... Despotrico contra el ser de la ventanilla y con el rostro que se dibuja y me descubro, una mentirosa con enorme poder creativo para conspirar contra sí misma. Me paso la mano por los labios, y sí..., soy yo, una mariposa que insiste en el gusano. Un gusano con ganas de mariposa. Una nostalgia que se hizo actitud de vida.
Que no soy la misma, la de antes, lo sé. Qué soy la de siempre, no lo dudo. Y me asumo con la misma pregunta, asfixiada entre las amígdalas y los surcos de mis pechos. Pisando calles que me acusan de viajera, tejiendo un entramado perfecto que le dá la imperfección-perfecta a la sonrisa de mis días.
Y en la espera, hasta mi otro yo se apiada de mí y me abraza, (que ya estoy crecidita, -me dice- y me hace una caricia). Claro, ciertas cosas cambian... el pueblo por un viaje en línea E, que ahora prefiero un mojito en vez de un fernet, cambié la cerveza por un Guardado syrah y aquellas horas de haber estado besando sapos por ver si se convertían en príncipes se tornan tiempo de ficción creíble, un lugar común, que pinta promesas y sus ojos... de buen augurio... sus ojos que guardan el abrazo eterno de Amor y Psique... que delatan la melodía...
Seasons Of Wither: My ship leaves in the midnight. Can't say I'll be back too soon ...
[y mis labios cantan...]
Claro, estoy yendo, voy en viaje, tirando por la ventanilla, suciedades, imágenes vacías que duelen cuando me masturbo o miro películas viejas. El puto color sepia. La puta luna llena. Perdón. Estoy crecidita y también estoy diciendo menos malas palabras.
Y el tiempo que avanza lento cuando desearía lo contrario y muy rápido cuando quisiera congelar el momento... Qué estoy clinicamente recuperada - y me lo creo-. El resto, bien. En realidad el pulso quedó en Boedo, con la sangre. Y tanto bienestar me hace dudar, aunque me propuse no dudar de la felicidad y cambiar este hábito de hacer afirmaciones con la entonación de quien pregunta... y disfrutar de este paisaje que refleja el cristal, donde todo parece tan real...




