A veces, solo a veces...
Mastiqué tus mensajes asépticos y ese silencio prolongado (mi debilidad-perdición-sed-necesidad), el sabor de un vino y las estrellas dándote la razón...me dolieron tus palabras ligeras, me dolió tu lanza dialéctica y me estremeció el entrelíneas que desnudaba tu lujuria de querer verme-tocarme-sentirme y tenerme en tu mundo-sin palabras y con sábanas perfumadas...
Hoy con el eco de tu voz dando vueltas en mi cabeza, el sabor de una noche afónica, y la resaca en la piel de mi cuerpo extasiado...vuelvo a quererte y a maldecir por lo que pudimos haber sido (pero no).
Sí..., fuimos casi todo y el casi faltante, hace del todo, una anécdota que recordarla a veces, solo a veces... me hace extrañarte mucho más que demasiado...
